El Mallorca dominó el enfrentamiento frente al Espanyol, a pesar de cometer varios errores, incluidos dos penaltis fallados. El equipo mallorquín fue el único que intentó controlar el partido con la posesión del balón, mientras que el Espanyol no demostró méritos para empatar ni generar peligro real hacia el arco contrario. La estrategia táctica del Espanyol fue más una excusa que una solución efectiva, evidenciando una incapacidad para aprovechar espacios en la cancha. La debilidad en el ataque del Mallorca, especialmente al avanzar hacia el área rival, es un problema conocido, aunque Muriqi y Asano intentaron aprovechar algunas oportunidades. A pesar de las dificultades, el Mallorca consiguió la victoria, consolidando 40 puntos en la clasificación, aunque el rendimiento general no permite motivo de orgullo. La actuación del portero Joan García fue destacada, a pesar del revés en los penaltis. El encuentro en Son Moix resultó en un triunfo para el local, pero sin razones para celebraciones mayores, reflejando un desempeño más cercano al descenso que a aspiraciones europeas.
Leer noticia completa en OK Diario.