El fabricante japonés Honda aún no ha cumplido con las expectativas puestas en Fernando Alonso en la Fórmula 1, especialmente evidenciado en el reciente GP de México, donde tanto Alonso como su compañero Lance Stroll, de Aston Martin, tuvieron que retirar sus coches en la sexta vuelta debido a problemas de refrigeración en alta altitud. Shintaro Orihara, ingeniero jefe de Honda Racing Corporation, admitió que el circuito de refrigeración del ERS no funcionó como se esperaba, lo que obligó a detener los vehículos. Aunque las mejoras en el chasis han mostrado avances, el verdadero potencial del equipo sigue limitado por el motor. Orihara subrayó la importancia de aprender de estos contratiempos para 2027, destacando la valiosa recopilación de datos obtenida, clave para futuros desafíos.
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