El cáncer de mama sigue siendo un desafío crucial para la salud pública global. Las estrategias actuales de cribado, basadas en la edad, han sido efectivas para la detección temprana, pero no consideran el riesgo individual. Surge así MamoRISK, un proyecto español pionero que busca personalizar la prevención del cáncer de mama a través de una calculadora de riesgo que integra datos genéticos, clínicos y de estilo de vida. Este enfoque podría optimizar el seguimiento médico, adaptándolo al riesgo real de cada mujer y evitando pruebas innecesarias para quienes tienen menor probabilidad de desarrollar la enfermedad. Con 14 comunidades autónomas involucradas y un enfoque en medicina de precisión, MamoRISK pretende perfeccionar los programas actuales para mejorar la prevención sin incrementar los costos en salud.
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