La constructora ha admitido la existencia de ciertas irregularidades vinculadas a Servinabar, una empresa actualmente bajo investigación, a la que efectuó pagos por un total de 6,8 millones de euros. Este reconocimiento se produce en medio de un escrutinio creciente sobre los contratos y transacciones realizados con Servinabar, lo que ha suscitado preocupaciones sobre posibles prácticas inadecuadas en sus operaciones comerciales. La admisión de la constructora podría tener implicaciones significativas para ambas entidades a medida que avanzan las investigaciones.
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