Irán ha acusado a Israel y Estados Unidos de llevar a cabo ataques que han provocado explosiones y cortes de luz en Teherán, sin dejar víctimas. Las autoridades iraníes trabajan en la restauración del servicio eléctrico tras daños en una subestación en el este de la capital. La ciudad ha sido bombardeada constantemente en los últimos días, afectando instalaciones nucleares, universidades y zonas residenciales. Según la Media Luna Roja, los ataques han dañado más de 105.000 objetivos civiles, resultando en 21.000 heridos. Aunque el último conteo iraní de fallecidos fue de 1.230 el 5 de marzo, la ONG HRANA eleva la cifra a 3.461, de los cuales 1.551 son civiles.
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