El trágico accidente ferroviario en Urda, Toledo, ha dejado a España conmocionada una semana después de su ocurrencia, con 69 fallecidos y 41 personas hospitalizadas. Las autoridades continúan investigando las causas de este siniestro, uno de los más mortíferos en la historia ferroviaria del país. Los equipos de emergencia han finalizado la retirada de los vagones de los trenes implicados, Renfe y Iryo, mientras que la identificación de las víctimas, realizada por el Instituto de Medicina Legal, ya está completa. En respuesta, el Consejo de Ministros aprobará un decreto de ayudas para los afectados, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, ofrecerá un informe detallado al Gobierno y al Congreso. El sector ferroviario, por su parte, pide a la Agencia Estatal de Seguridad una revisión exhaustiva de los riesgos operacionales para prevenir futuros incidentes.
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