Grupo Aire ha dado un paso decisivo en su evolución corporativa al consolidar sus operaciones bajo una sola marca: Aire. Este movimiento, presentado como un rebranding estratégico, busca organizar años de expansión y diversidad tecnológica en una oferta integrada para el mercado B2B en España y Portugal. El objetivo es claro: fortalecer su posición como empresa tecnológica (techco) y acelerar su apuesta por el cloud y los servicios de valor añadido en la península ibérica.
El cambio responde a la creciente demanda de los clientes empresariales, que prefieren soluciones completas en lugar de componentes aislados. Según la compañía, la nueva marca aportará coherencia, claridad y escala a su portafolio, unificando capacidades previamente distribuidas entre múltiples subsidiarias y especializaciones en áreas como el cloud, telecomunicaciones, comunicaciones unificadas (UCaaS), ciberseguridad y servicios gestionados.
Javier Polo, CEO de Aire, señala que “el mercado B2B demanda socios tecnológicos capaces de ofrecer soluciones integradas, con ejecución efectiva y cercanía al cliente. Aire responde a esa demanda consolidando una plataforma tecnológica robusta y lista para el crecimiento”.
El rebranding no se limita a un cambio estético, sino que potencia un enfoque estratégico que unifica el catálogo de productos y servicios bajo una sola propuesta de valor. Esta consolidación también busca mejorar la experiencia de clientes y socios a través de la nueva plataforma web, airetech.es, que centraliza su oferta, contenido especializado y casos de éxito.
La transición de una operadora de telecomunicaciones a una empresa tecnológica integrada en el B2B ha sido apoyada por una estrategia de adquisiciones, integrando compañías como LCRcom, Ar Telecom e Idecnet. Raúl Aledo, fundador y presidente no ejecutivo, afirma que la evolución representa una continuidad en los valores de cercanía e innovación tecnológica que han caracterizado a la compañía desde su fundación en 2002.
Aire cuenta con una infraestructura significativa que incluye una red de más de 33,000 km y más de 50 centros de datos en Europa, lo que refuerza su capacidad de proporcionar servicios cercanos y seguros, vitales en un entorno donde la latencia y la resiliencia son cruciales.
Este movimiento estratégico posiciona a Aire en un momento en el que el mercado B2B tecnológico se polariza entre grandes plataformas globales y proveedores regionales especializados. Aire apuesta por ser un socio que simplifique la operación para el cliente, ofreciendo valor no solo en conectividad, sino en la integración de infraestructuras, seguridad y gestión.
En resumen, el rebranding de Grupo Aire representa una declaración de intenciones: consolidarse como una marca única y reconocible, preparada para escalar, con el cloud como motor de desarrollo y una oferta integrada orientada al mercado empresarial ibérico.








