Carlos Alcaraz ha comenzado el año 2026 de forma similar a como terminó el anterior, con una exhibición de tenis en Corea del Sur junto a Jannik Sinner. Este encuentro, marcado por la falta de competitividad y con una retribución de aproximadamente 2 millones de dólares para cada jugador, refleja una tendencia creciente en el tenis actual, donde las exhibiciones ganan protagonismo frente a torneos de perfil intermedio. A pesar de un calendario saturado, las grandes figuras del tenis parecen encontrar atractivo en estos eventos menos exigentes pero lucrativos. Alcaraz y Sinner, que aún no han competido oficialmente esta temporada, se dirigen ahora a Melbourne para el Open de Australia, manteniendo en el foco mediático las disputas económicas subyacentes en el circuito profesional.
Leer noticia completa en El Pais.




