La normativa en cuestión estipula que solo se activa si el Parlamento alemán, conocido como Bundestag, o la OTAN evalúan que existe una probabilidad considerable de un ataque contra Alemania, o si dicho ataque ya ha ocurrido. Esta medida está diseñada para garantizar una respuesta adecuada en situaciones de riesgo elevado, asegurando que las acciones de defensa se alineen con evaluaciones oficiales sobre amenazas a la seguridad nacional.
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