El País Vasco ha activado el nivel amarillo de alerta ante la inminente llegada de un invierno especialmente riguroso, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Se prevén cielos nubosos y precipitaciones débiles, con una cota de nieve descendiendo hasta 900 metros. Las temperaturas sufrirán un notable descenso, especialmente las mínimas, y se esperan heladas débiles en la mitad sur de la región. El viento, de componente sur, será flojo en el interior y moderado en la costa. A nivel nacional, se anticipan nevadas en la mitad norte y zonas elevadas del este y sureste, con un sistema de bajas presiones introduciendo aire polar, lo que podría generar condiciones peligrosas para la movilidad.
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