El trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba, dejó al menos 42 muertos tras el impacto entre un tren Iryo y un Alvia. Según las grabaciones del registrador del tren, el maquinista del Iryo, que inicialmente describió el incidente como un «enganchón», informó al centro de mando de haber descarrilado sin saber que había otro tren involucrado. Posteriormente, solicitó cortar el tráfico en las vías al darse cuenta del descarrilamiento y del incendio en uno de los coches, además de pedir ayuda urgente debido a las víctimas. Aunque el Iryo circulaba por debajo del límite de velocidad, fue golpeado por el Alvia, que viajaba en sentido contrario. La investigación, a cargo de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, se centra en los detalles del tramo ferroviario renovado entre 2021 y 2025 y el vagón número 6 del Iryo, que fue el primero en descarrilar.
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