Alfa Inmobiliaria ha presentado sus proyecciones para el mercado inmobiliario español de cara al año 2026, anticipando un crecimiento en el número de operaciones de compraventa del 6% en su red. Este incremento se ve impulsado por una economía más estable, una moderación en la inflación y un entorno hipotecario más atractivo, factores que han incentivado el retorno del comprador nacional al mercado residencial.
No obstante, el sector inmobiliario enfrenta un desafío significativo con la escasez de oferta, especialmente en el ámbito de las edificaciones nuevas. Se espera que solo 250.000 nuevas viviendas se sumen al mercado en el año próximo, una cifra que Alfa Inmobiliaria considera insuficiente para satisfacer la alta demanda. Este desequilibrio continúa ejerciendo presión sobre los precios, aunque se prevé que los aumentos sean modestos, fluctuando entre el 3% y el 6%.
La estrategia de la compañía se centra en el comprador nacional de clase media, que representa un 76% de su cartera. Este segmento busca principalmente viviendas para uso habitual, con prioridad en aquellas bien conectadas y que satisfagan las necesidades actuales. Según el director general de Alfa Inmobiliaria, Pérez de la Torre, «muchas familias de ingresos medios y medios-altos están aprovechando condiciones hipotecarias más favorables, con cuotas que en algunos casos son hasta un 20% más bajas que en 2023, para cambiar o mejorar de vivienda».
Los indicadores apuntan a que las viviendas de segunda mano seguirán dominando el mercado, con un crecimiento cercano al 9% y precios medios rondando los 204.000 euros. Por su parte, el sector de obra nueva crecerá a un ritmo más pausado, con un incremento estimado del 7,6% y un precio medio cercano a los 305.000 euros. Ciudades de tamaño intermedio como Zaragoza, Valladolid y A Coruña experimentarán un crecimiento de precios más contenido, entre un 2% y un 4%.
De acuerdo con las proyecciones de Alfa Inmobiliaria, los precios medios de las operaciones gestionadas por su red aumentarán alrededor de un 4% en 2026, enfocándose en viviendas con un valor entre 150.000 y 300.000 euros. Este segmento refleja el comportamiento del mercado residencial de clase media. Pérez de la Torre concluye que «2026 será un año de transición relativamente estable, con crecimiento moderado y oportunidades en zonas periféricas de las grandes ciudades y núcleos urbanos intermedios». Asimismo, resalta que el 82% de las consultas provienen de compradores nacionales que valoran el acompañamiento profesional en su búsqueda de vivienda.
Desde sus inicios en 1996, Alfa Inmobiliaria ha evolucionado hasta erigirse como una de las principales franquicias del sector, operando con 201 oficinas en España, México y Bolivia hacia finales de noviembre de 2025. Esta trayectoria demuestra su capacidad para adaptarse a las cambiantes dinámicas del mercado y consolidarse en tiempos de incertidumbre económica.








