Altera ha dado un paso significativo en la protección a largo plazo de dispositivos electrónicos al integrar criptografía poscuántica (PQC) en sus FPGA Agilex 3 y Agilex 5. Esta medida se dirige a fortalecer el proceso de arranque y la seguridad de los diseños almacenados en dispositivos que pueden continuar operando durante muchos años, incluso frente a futuros avances en computación cuántica. La compañía ya ha comenzado a distribuir estos chips mejorados y ofrece soporte de desarrollo a través de Quartus Prime Pro Edition 26.1.1.
La importancia de este desarrollo es notable en sectores como industriales, telecomunicaciones, defensa e infraestructuras críticas. En estos ámbitos, la actualización del hardware debido a cambios criptográficos puede resultar no solo costosa sino también impráctica. La inclusión de PQC en Agilex 3 y Agilex 5 busca preparar estos dispositivos para un futuro en el que los ordenadores cuánticos puedan comprometer los algoritmos actuales de clave pública, como RSA y ECC, utilizados en la autenticación y protección de software.
El núcleo de la innovación es el PQC-enabled Secure Boot, un mecanismo que protege el proceso de arranque mediante criptografía resistente a computación cuántica. Esto es crucial, ya que en las FPGA, la configuración lógica del dispositivo, almacenada en un bitstream, define su funcionalidad. Si esta configuración es alterada, puede comprometer la seguridad del sistema en niveles profundos, de allí la necesidad de establecer una cadena de confianza desde el inicio del arranque.
La amenaza de los ordenadores cuánticos se centra en la facilidad con la que podrían resolver problemas matemáticos complejos que son la base de la seguridad de los sistemas de clave pública actuales. Aunque hoy, los algoritmos como AES permanecen seguros con claves adecuadamente grandes, aquellas mecánicas susceptibles al algoritmo cuántico de Shor necesitan ser reconsideradas, y es en este contexto que Altera avanza con su nueva propuesta.
El National Institute of Standards and Technology (NIST) de Estados Unidos también ha reconocido la necesidad de estandarizar la criptografía poscuántica, con estándares como ML-KEM y ML-DSA ya publicados. La adaptabilidad natural de las FPGA, que pueden ser reprogramadas para acoger futuras mejoras de software y firmware, otorga a los FPGA de Altera una flexibilidad clave en este entorno cambiante.
Adicionalmente, las Agilex 3 y Agilex 5 encapsulan todo un ecosistema de seguridad a través del Secure Device Manager (SDM). Este sistema refuerza la seguridad con funciones integradas como cifrado del bitstream, administración de claves y funciones de attestation, aprovechando variaciones físicas únicas a través de tecnologías como las funciones físicas no clonables (PUF).
Este enfoque anticipa el riesgo de la estrategia conocida como «Harvest Now, Decrypt Later» (HNDL), donde la información se captura y almacena hasta que exista tecnología capaz de romper la criptografía usada. Así, el movimiento de Altera no solo introduce una defensa proactiva contra amenazas potenciales sino que también protege el valor intrínseco de los dispositivos durante su ciclo de vida extendido.
Con la comercialización de las Agilex 3 y Agilex 5 ya en marcha, Altera subraya la importancia de la configuración adecuada y continua actualización para maximizar la seguridad ante las amenazas futuras. La introducción temprana de estos estándares pretende asegurar que, mientras el panorama tecnológico evoluciona, los dispositivos actuales continúen siendo seguros más allá de su vida útil esperada, ofreciendo a los ingenieros la posibilidad de mantener sus diseños protegidos para el futuro, mucho antes de que las amenazas cuánticas se materialicen a gran escala.




