Mantenerse hidratado es esencial para las personas mayores de 65 años, especialmente en verano, cuando el riesgo de deshidratación aumenta. La limonada casera se presenta como una opción saludable y refrescante que puede complementar la ingesta de agua, especialmente para aquellos que no beben suficiente líquido. Esta alternativa destaca por su simplicidad en la preparación, utilizando solo limón, agua fría y opcionalmente una mínima cantidad de azúcar, evitando así el exceso de azúcares y aditivos de los refrescos comerciales. Además de ser una bebida refrescante y ligera, la limonada aporta vitamina C y potasio, pero se debe consumir con moderación y como complemento al agua, nunca como sustituto, y estar atentos a evitarla en casos de problemas digestivos relacionados con la acidez.
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