El entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa, afronta una nueva ola de críticas tras la derrota contra Osasuna, su tercera en diez partidos al mando del equipo. Aunque Arbeloa rechazó calificar de falta de intensidad el desempeño del equipo, insistió en la necesidad de mantener un nivel constante de alto rendimiento, reconociendo la falta de velocidad en el juego contra defensas cerradas como uno de sus mayores problemas. También señaló la dependencia excesiva de la banda izquierda y pidió más versatilidad. A pesar de los fallos, Arbeloa minimizó la derrota, resaltando la precisión de Osasuna en sus dos únicos tiros a puerta, y cuestionó algunas decisiones arbitrales. Fede Valverde tuvo que ser sustituido debido a problemas físicos, evidenciando la acumulación de esfuerzos en el jugador. Ahora, el equipo debe recuperarse rápidamente para enfrentar al Benfica el miércoles.
Leer noticia completa en El Pais.


