Amazon se enfrenta a un nuevo episodio de ajustes en su estructura corporativa con la ejecución de una segunda ronda de recortes que podría afectar a hasta 14.000 empleados de oficina. Fuentes cercanas al gigante tecnológico mencionan que este proceso podría comenzar tan pronto como el martes 27 de enero de 2026. Este ajuste implica a diversas unidades clave dentro de Amazon, incluyendo Amazon Web Services (AWS), la rama de retail, Prime Video y la división de recursos humanos conocida internamente como People Experience and Technology.
Este movimiento se produce después de una primera serie de recortes anunciada en octubre de 2025, cuando Amazon ya había eliminado alrededor de 14.000 puestos corporativos. Si este plan se completa en su totalidad, se estaría hablando de aproximadamente 30.000 salidas en total, representando casi el 10% de su plantilla corporativa. Sin embargo, es importante destacar que a nivel global, Amazon cuenta con cerca de 1,58 millones de empleados, la mayoría ubicados en centros logísticos y operaciones de almacén, lo que significa que el impacto en el empleo total sería menor.
AWS, el negocio de la nube de Amazon, vuelve a estar en el punto de mira en este ajuste. Este sector no solo es uno de los más rentables para la empresa, sino también un área constantemente en busca de eficiencia. Anteriormente, en julio de 2025, ya se habían realizado recortes dentro de AWS como parte de una reorganización más amplia alineada con la automatización y el avance de la Inteligencia Artificial (IA).
A pesar de la vinculación de Amazon con la IA, Andy Jassy, CEO de la compañía, ha aclarado que estos recortes no están impulsados principalmente por razones financieras ni por la automatización. En cambio, Jassy enfatiza la necesidad de reducir la burocracia y las capas de gestión para acelerar la toma de decisiones. En sus propias palabras, el recorte es parte de un esfuerzo por mejorar la organización del trabajo al eliminar las duplicidades acumuladas en el tiempo.
El calendario para este ajuste se presenta desafiante para la compañía, coincidiendo con el término de los 90 días de periodo de nómina ofrecidos a los empleados afectados en la primera ronda de octubre. Esta proximidad temporal entre las dos fases de recorte añade presión e incertidumbre en los equipos corporativos, impactando no solo en la moral, sino también en la planificación y retención de talento.
Resulta irónico que estos recortes tengan lugar en medio de un periodo de resultados económicos sólidos para Amazon, con un beneficio neto de 21.200 millones de dólares reportado en el tercer trimestre de 2025. Mientras la empresa continúa invirtiendo en su estrategia de automatización e IA, el término más repetido por los directivos es eficiencia. La reestructuración implica reorganizaciones internas que buscan mayor foco en la ejecución, planteando retos y oportunidades para los empleados que permanecerán.
De cumplirse el plan completo de 30.000 recortes, Amazon estaría llevando a cabo una de las mayores reestructuraciones corporativas de su historia. La empresa sigue defendiendo que, aunque la reconfiguración afectará a una pequeña fracción del total de sus empleados a nivel mundial, el impacto en el llamado «cerebro corporativo» será significativo. En el contexto más amplio de Silicon Valley, esta tendencia refleja un cambio hacia la optimización de las plantillas impulsado por las nuevas tecnologías.








