En un esfuerzo conjunto que podría redefinir el futuro de la computación, AMD, IBM y el Laboratorio Nacional de Oak Ridge (ORNL) han lanzado una plataforma de codiseño dedicada a investigar la corrección de errores cuánticos. Este desarrollo promete unir la computación cuántica y clásica, impulsando el avance hacia sistemas híbridos más eficientes y resilientes.
El anuncio realizado por AMD el 5 de noviembre de 2026, detalla el primer despliegue de esta plataforma. Dicho despliegue integra ordenadores cuánticos de IBM, entre ellos el procesador Nighthawk de 120 cúbits, con Umbra, un sistema del laboratorio equipado con GPU AMD Instinct MI355X y procesadores EPYC de quinta generación. Este entorno no es un producto comercial, sino un espacio de investigación para explorar futuras arquitecturas y flujos de trabajo, fundamentales para la creación de sistemas híbridos donde procesadores cuánticos y computación clásica coexisten.
Uno de los elementos más innovadores de esta plataforma es el uso de los chips adaptativos Versal de AMD. Estos están diseñados para controlar y decodificar en tiempo real cerca del procesador cuántico, un proceso crucial para la corrección de errores cuánticos. La importancia de esta corrección reside en la fragilidad inherente de los cúbits, que son propensos a errores, y que deben ser constantemente medidos y corregidos para mantener la integridad de los datos.
En cuanto a los componentes clásicos, las CPU EPYC están encargadas de la orquestación y el cómputo general del sistema, mientras que las GPU Instinct se enfocan en tareas de simulación y cálculo científico en paralelo. Este uso estratégico de hardware clásico y cuántico refleja un enfoque hacia la creación de cúbits lógicos, que son cúbits protegidos formados por la agrupación y corrección de cúbits físicos.
Este proyecto se enmarca dentro de una colaboración más amplia entre IBM y AMD que data de 2025, con el objetivo de integrar sus tecnologías en un esfuerzo por avanzar hacia la supercomputación centrada en la cuántica. No obstante, aunque esta plataforma de investigación se encuentra en una etapa inicial, los socios aseguran que es un paso significativo hacia la consecución de un ordenador cuántico científicamente relevante, fijado como objetivo por el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) para 2028.
En el contexto de la industria, AMD no está sola en sus ambiciones cuánticas. NVIDIA también ha presentado avances en esta área, destacando su arquitectura NVQLink para la interconexión de GPU y QPU, presentada en 2025. Sin embargo, el enfoque de AMD e IBM pareciera estar más orientado a la investigación colaborativa específica y no a establecer un estándar de interconexión en esta etapa.
Aunque no se han divulgado fechas concretas para el siguiente paso, como la integración con el supercomputador Lux del ORNL, estas iniciativas subrayan un compromiso a largo plazo con el avance de la computación cuántica. Los resultados de esta colaboración podrían marcar un hito en el desarrollo de tecnología cuántica práctica y funcional para diversos aplicativos científicos e industriales en el futuro cercano.




