La reciente presencia de AMD en el CES 2026 ha marcado un antes y un después en el panorama tecnológico con la presentación de su revolución centrada en la inteligencia artificial. La compañía, conocida por su innovación y liderazgo en el mercado de procesadores, ha declarado de manera enfática que la IA ya no es un lujo, sino el núcleo de su estrategia de producto. Este nuevo enfoque se manifiesta de inmediato en tres áreas clave: procesadores de última generación para portátiles y estaciones de trabajo, una innovadora plataforma mini-PC dedicada al desarrollo de inteligencia artificial local, y un procesador diseñado exclusivamente para mejorar la experiencia de juego.
El buque insignia de este anuncio es la serie Ryzen AI 400, junto a su versión Ryzen AI PRO 400, ambas construidas con la arquitectura Zen 5 y equipadas con NPUs XDNA 2 de segunda generación. Dichas unidades de procesamiento neuronal son capaces de alcanzar 60 TOPS de cómputo, permitiendo experiencias de inteligencia artificial en el propio dispositivo, reduciendo la dependencia de la nube. Además, la gama PRO ofrece características añadidas en seguridad y gestión, ideales para entornos corporativos.
AMD también ha ampliado su gama con los nuevos modelos Ryzen AI Max+ 392 y 388, diseñados para ofrecer potencia y versatilidad en portátiles ultrafinos, estaciones de trabajo y PCs compactos. Estos modelos son especialmente atractivos para creadores de contenido y jugadores, al permitir tareas intensivas de procesamiento gráfico sin la necesidad de una GPU dedicada.
Pero quizás la innovación más distintiva sea la plataforma Ryzen AI Halo, un mini-PC de AMD orientado a desarrolladores que buscan experimentar con IA sin las complicaciones habituales de configuración. Ofrece una capacidad significativa con hasta 128 GB de memoria unificada y 60 TFLOPS de gráficos, permitiendo el manejo de modelos masivos de hasta 200.000 millones de parámetros en local.
Para los entusiastas de los videojuegos, AMD ha lanzado el procesador Ryzen 7 9850X3D, que se centra en ofrecer la máxima experiencia de juego mediante la tecnología 3D V-Cache. Este procesador promete un rendimiento superior en juegos, con un aumento del 27% en comparación con competidores directos, siendo el arma predilecta para quienes buscan la supremacía en FPS.
El avance en hardware se complementa con una variedad de actualizaciones de software, destacando el lanzamiento de ROCm 7.2 para Windows y Linux y su integración con herramientas como ComfyUI, lo cual simplifica la exploración de aplicaciones de IA locales. Esto supone una declaración clara de AMD: el software ya no puede ser el talón de Aquiles de la experiencia del usuario.
La disponibilidad de estos nuevos productos comenzará en el primer trimestre de 2026, con una amplia gama de fabricantes adoptando los nuevos procesadores en sus equipos. La estrategia de AMD apunta no solo a fortalecer su posición en el mercado tecnológico, sino a liderar la carrera hacia un futuro impulsado por la inteligencia artificial, ofreciendo soluciones tanto para consumidores como para empresas. Con estos anuncios, la compañía se reafirma como un actor crucial en la transformación digital que define la industria hoy más que nunca.








