La industria de la inteligencia artificial ha dado un significativo paso adelante con el anuncio de la creación del grupo Optical Compute Interconnect (OCI) Multi-Source Agreement. Este consorcio, integrado por gigantes tecnológicos como AMD, Broadcom, Meta, Microsoft, NVIDIA y OpenAI, busca establecer una especificación abierta para la interconexión óptica en la expansión de sistemas de IA. La iniciativa tiene como objetivo reemplazar el cableado de cobre, actualmente empleado para conectar aceleradores y switches en grandes centros de datos, por enlaces ópticos diseñados específicamente para optimizar estas funciones.
La motivación detrás de esta colaboración no radica únicamente en los nombres de los participantes, sino en el desafío técnico que intentan superar. El crecimiento de los clústeres de IA ha generado un aumento del tráfico entre GPU, XPU y switches, lo que se traduce en cuellos de botella críticos en el sistema. El cobre, tradicionalmente utilizado en estas conexiones cortas, está alcanzando sus límites en cuanto a consumo energético, alcance y densidad, especialmente bajo las exigentes demandas de las arquitecturas de IA emergentes.
El consorcio OCI no pretende desarrollar un protocolo cerrado o una plataforma propietaria, sino una capa física óptica común que permita la interoperabilidad entre diferentes diseños de procesadores y switches. Este diseño multivendedor permitirá que el mercado no dependa de una sola cadena de suministro, otorgando mayor flexibilidad y seguridad a los operadores, quienes comienzan a enfrentar el reto de escalar sin precedentes los sistemas de IA.
Hasta ahora, la óptica se había usado principalmente en el “scale-out”, conectando grande bloques de infraestructura. Sin embargo, con el crecimiento de dominios de cómputo, la necesidad de adoptar la óptica para el “scale-up” dentro de los propios racks resulta cada vez más inminente. Según OCI MSA, los límites del cobre están condicionando la arquitectura actual y es inevitable que durante esta década se migre hacia enlaces ópticos internos.
La hoja de ruta inicial del consorcio detalla un enfoque prudente pero ambicioso, comenzando con OCI GEN1, capaz de manejar 200 Gb/s por dirección, y evolucionando hacia OCI GEN2, que prevé alcanzar 800 Gb/s por fibra, con un potencial proyectado a futuro hasta 3,2 Tb/s. Además, se discutirá el soporte de diversos formatos, incluyendo ópticas sobre placa y co-packaged optics (CPO), lo que podría reducir consumo y aumentar la densidad de conexión al acercar la óptica al silicio de cómputo o de switching.
La creación de OCI MSA indica un cambio de paradigma dentro de la industria, promovido tanto por diseñadores de hardware como por grandes explotadores de infraestructura IA como Meta, Microsoft y OpenAI. Estos gigantes no solo son observadores, sino actores clave en la reconfiguración de la conectividad interna de sistemas de IA, reflejando una creciente presión por adaptarse a las necesidades de clústeres de IA que crecen exponencialmente.
Tales desarrollos podrían no solo redefinir el diseño de clústeres, sino también abrir oportunidades en la cadena de suministro y el mercado, permitiendo a los hiperescalares combinar diferentes elementos de cómputo y conexión sin quedar limitados a una arquitectura única. Aunque el OCI MSA aún se encuentra en la etapa de planificación y desarrollo, los pasos dados sugieren que podría transformar radicalmente la infraestructura IA actual, ofreciendo un camino sólido hacia un futuro más conectado y eficiente.








