En 2026, la región se prepara para una serie de importantes elecciones que podrían redefinir el panorama político local. Mientras tanto, el futuro de Venezuela seguirá estrechamente vinculado a las decisiones adoptadas por Estados Unidos. La atención está centrada en cómo estos comicios influirán en la estabilidad y en las relaciones internacionales de los países latinoamericanos, con un especial enfoque en las repercusiones para Venezuela, dada su complicada situación económica y política. La observación sobre las acciones de EEUU es clave, ya que su influencia podría determinar el rumbo de las políticas venezolanas en los próximos años, afectando no solo al país sudamericano, sino también a sus vecinos y más allá.
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