La Sagrada Familia en Barcelona se encuentra en la fase final de sus obras, destacando la colocación progresiva de la cruz que coronará la Torre de Jesucristo, estableciéndose como el punto más alto de la ciudad con 172,5 metros. Esta gran cruz tridimensional, concebida por Antoni Gaudí y ahora visible en el horizonte barcelonés, está rodeada por las torres de los Evangelistas, cerrando así la composición vertical del icónico templo. La experta en restauración Bettina Koruluk destaca el simbolismo y la dimensión arquitectónica de esta estructura, aunque señala una pérdida de ambigüedad respecto a la obra original de Gaudí. El diseño, con cuatro brazos de cerámica esmaltada blanca y capacidad para 11 personas, actúa como un mirador exclusivo. Además, incorpora un sistema de iluminación nocturna que era parte del concepto original de Gaudí, dotando a la estructura de una narrativa visual dinámica entre el día y la noche. El proceso de instalación ya ha avanzado con la colocación del primer brazo, marcando un hito en la finalización de este emblemático proyecto.
Leer noticia completa en 20minutos.



