La consejera de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social de Andalucía, Carolina España, ha expresado su contundente oposición al nuevo modelo de financiación autonómica propuesto por el Ministerio de Hacienda, liderado por María Jesús Montero. Según España, este «modelo Montero» nace sin posibilidades de éxito al haber sido negociado sin consultar adecuadamente a todas las comunidades autónomas, lo cual califica como un acto de deslealtad hacia los territorios y sus ciudadanos.
Durante su intervención en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), España criticó duramente al gobierno central, argumentando que la propuesta se introduce justo antes de las elecciones andaluzas, lo que considera una maniobra política en respuesta a las presiones de los socios del presidente Sánchez en Madrid. La consejera también señaló que el contenido del modelo se limitó a una presentación previamente vista en los medios de comunicación, solicitando, además, a la ministra Montero que entregue la documentación y los cálculos detallados en los que se basa el sistema propuesto.
Uno de los puntos más críticos fue la negociación bilateral del gobierno central con ERC para la elaboración del sistema, un acto que, desde su perspectiva, excluye y menosprecia a las demás comunidades autónomas. Carolina España también manifestó su preocupación sobre las implicaciones del modelo para Andalucía, al considerar que perpetúa los agravios existentes y favorece al independentismo.
España afirmó que Andalucía se opone firmemente a cualquier modelo que limite su autonomía financiera y que conlleve un aumento de impuestos destinados a financiar a otras regiones. Subrayó que no están dispuestos a restablecer impuestos como Sucesiones, Donaciones o incrementar el IRPF para satisfacer estas demandas.
La consejera tachó el modelo de «arbitrario» a pesar de que la ministra Montero lo describió como «voluntario», resaltando que las comunidades pueden optar por adherirse al nuevo sistema o mantener el anterior. España concluyó recordando que la ministra, en sus días como consejera de Hacienda de Andalucía, se oponía a la ordinalidad y a las negociaciones bilaterales, principios que ahora parece haber abandonado.
Fuente: Junta de Andalucía.








