La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, realizó una visita significativa a las instalaciones de la Agencia de Medio Ambiente y Agua (Amaya) para familiarizarse con el Laboratorio andaluz de referencia de la calidad del aire (Larca) y el Centro de datos de calidad ambiental (CDCA). Ambos centros son esenciales para asegurar la calidad del aire en Andalucía, respaldando la información proporcionada por la Red de vigilancia y control de la calidad del aire de la región, que es la más extensa de España con 94 estaciones fijas.
Durante su visita, García afirmó que Andalucía ha desarrollado una infraestructura avanzada para la monitorización ambiental, lo que facilita una respuesta efectiva a los desafíos relacionados con la calidad del aire y su impacto en la salud pública y el medio ambiente. Desde 2019, la Junta ha invertido más de 1,26 millones de euros en nuevas tecnologías para fortalecer su capacidad analítica y de respuesta.
El Larca, que ha sido un laboratorio de referencia desde 2013, se destaca por la gestión de calidad de datos a través de numerosas estaciones de vigilancia. Realiza verificaciones, calibraciones, y auditorías, y recientemente organizó un ejercicio de intercomparación a nivel nacional, atrayendo a nueve empresas especializadas para evaluar la precisión de las mediciones.
Por su parte, el CDCA realiza una supervisión continua de la calidad del aire, las 24 horas del día, los 365 días del año. Este sistema ha mejorado la capacidad de respuesta ante episodios contaminantes y el desarrollo de estrategias para mejorar la calidad del aire en la región. García resaltó el aporte de los técnicos de Amaya en el ámbito de la calidad ambiental, esenciales para campañas de medición específicas y protocolos optimizados.
La Agencia también ha incorporado tecnologías de vanguardia, como drones, vehículos ‘rover’, y sistemas de sensorización avanzada para gestionar recursos forestales y controlar el ambiente. Con una operación destacada en el uso de drones, Amaya puede recopilar datos en áreas inaccesibles y utilizar tecnología ‘Mobile Mapping’ para la captura masiva de datos ambientales.
La atención de la Junta hacia la innovación ha demostrado su compromiso con la tecnología para la gestión ambiental, reflejada en una inversión de dos millones de euros desde 2019. García inspeccionó los nuevos vehículos ‘rover’ de gestión forestal, que mejoran la seguridad del personal y promueven una gestión más eficiente de terrenos forestales.
La visita incluyó la presencia de importantes figuras como María López Sanchís y Javier de Torre, quienes han contribuido al fortalecimiento de Amaya. Mirando hacia 2025, la agencia contará con un presupuesto total de 171,4 millones de euros para gestionar 126 centros en toda Andalucía y un personal de 1.558 trabajadores dedicado a la sostenibilidad ambiental.
Fuente: Junta de Andalucía.