Andalucía está marcando un camino claro y decidido hacia una transición energética que busca ser justa, sostenible y descentralizada. Bajo la dirección del Gobierno andaluz del Partido Popular, se han gestionado un total de 76.020 solicitudes de ayudas que favorecen el autoconsumo, la movilidad eléctrica y la eficiencia energética, con un volumen de incentivos que supera los 513,7 millones de euros.
Este esfuerzo se enmarca dentro de un programa más amplio que incluye nueve planes de incentivos administrados por la Agencia Andaluza de la Energía y que cuenta con un presupuesto total de 675 millones de euros, financiados mediante fondos europeos como el FEDER, el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), y el Fondo Nacional de Eficiencia Energética. Hasta la fecha, se han tramitado 102.743 expedientes, de los cuales se han admitido 88.039. Además, el 86 % de estas solicitudes ya ha sido resuelto, reflejando un interés notable entre los ciudadanos y empresas andaluzas por adoptar medidas que fomenten un modelo energético más limpio.
El programa de autoconsumo con energías renovables ha tenido un impacto significativo, con 71.230 solicitudes admitidas, representando un 87 % de particulares. Esto ha convertido a Andalucía en la segunda comunidad autónoma en España con mayor cantidad de expedientes resueltos, gracias a un presupuesto de 376,6 millones de euros. Un total de 59.482 expedientes ya han sido aprobados, evidenciando la creciente preocupación y compromiso de la población andaluza con un sistema energético más autosuficiente.
Otro aspecto relevante de esta transición es el impulso hacia la movilidad eléctrica. A través del plan MOVES III, se han recibido 26.341 solicitudes, con 23.445 expedientes resueltos, lo que supone un total de 145,5 millones de euros en incentivos.
No obstante, el Gobierno andaluz también ha enfrentado desafíos derivados del modelo centralista del Gobierno español, que ha diseñado unilateralmente los programas de energía sin considerar las necesidades regionales. Esto ha llevado a que los líderes andaluces critiquen el enfoque de la Administración de Pedro Sánchez, señalando que la falta de inversiones en la red eléctrica limita el potencial de Andalucía como líder en producción de energía renovable.
A pesar de los obstáculos, Andalucía continúa implementando programas que benefician a sectores industriales y rurales, destinando recursos a mejorar la eficiencia energética y modernizar procesos, además de movilizar 7,6 millones de euros en rehabilitación energética en áreas en riesgo de despoblación.
A pesar de la escasez de infraestructura y del freno en la planificación de la red eléctrica por parte del Gobierno central, el Gobierno andaluz se mantiene firme en su compromiso de avanzar hacia una mayor autosuficiencia y sostenibilidad. El consejero Jorge Paradela ha reafirmado la determinación de Andalucía por no ser solo un productor de energía, sino por tener un voz y un papel activo en la transición energética, buscando ser reconocida por su potencial y capacidades en este ámbito.
Con un enfoque decidido, la administración andaluza busca liderar la transición energética de manera proactiva, exigiendo al Gobierno central el apoyo necesario para garantizar que la región pueda desarrollar plenamente su potencial renovable y atraer inversiones industriales sostenibles. El compromiso de Andalucía por un futuro energético más autónomo y responsable sigue siendo una constante, marcando un referente en el camino hacia la sostenibilidad en el ámbito energético en España.
Fuente: Partido Popular Andalucía