En un esfuerzo por facilitar el acceso a la vivienda a un sector crucial pero frecuentemente desatendido, la Caja de Ahorros ha lanzado un programa hipotecario pionero dirigido a trabajadores de la construcción. Este proyecto surge de la cooperación con el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, y busca redefinir las condiciones del crédito tradicional para adaptarlas a las características únicas de esta industria, conocida por su alta rotación de proyectos y períodos de inactividad.
Andrés Farrugia, gerente general de la Caja de Ahorros, expresó que esta iniciativa representa un cambio significativo en el acceso al financiamiento para quienes desempeñan un papel vital en el desarrollo urbanístico del país. «Desde hoy se marca un antes y un después en el acceso al financiamiento hipotecario para los trabajadores de la construcción», aseguró Farrugia, indicando los esfuerzos realizados para alinear el producto financiero con la realidad del sector.
El nuevo programa hipotecario destaca por su flexibilidad en las condiciones de pago, especialmente durante los períodos de inactividad entre proyectos, algo común entre estos trabajadores. Con ingresos mensuales que inician en 940 dólares, y con trayectorias que en muchos casos superan los 35 años, los beneficiarios pueden ahora comprometerse con pagos a largo plazo sin temor a penalizaciones que afecten su historial crediticio.
«La falta de continuidad no es penalizada», afirmó Farrugia, destacando que no se generan comisiones ni se afectan registros crediticios por los intervalos laborales, una medida que busca eliminar las restricciones que imponen los créditos hipotecarios convencionales. Este enfoque está diseñado para integrar a miles de trabajadores al sistema financiero, permitiéndoles adquirir viviendas bajo condiciones ajustadas a sus realidades.
El desafío fue reimaginar el producto financiero, según Farrugia, para que encaje en un sector donde los esquemas laborales no son lineales. «Es necesario pensar fuera de la estructura tradicional», argumentó, sugiriendo que esta adaptabilidad es clave para no castigar a aquellos que, por la naturaleza de su empleo, no pueden cumplir con requisitos estándar.
Este nuevo programa es parte de la visión de banca social de la Caja de Ahorros, cuyo objetivo es ampliar el acceso al crédito y fortalecer la inclusión financiera de sectores históricamente excluidos del financiamiento habitacional. Al proporcionar soluciones adaptadas a las particularidades de cada industria, la entidad busca contribuir al desarrollo social del país, garantizando que más ciudadanos puedan alcanzar la meta de una vivienda propia.








