En un movimiento que promete reconfigurar el panorama del acceso a la vivienda en el país, la Caja de Ahorros ha lanzado un innovador programa de financiamiento hipotecario dirigido específicamente a los trabajadores de la construcción. Este anuncio, realizado por el presidente José Raúl Mulino durante un discurso a la nación, se erige como un pilar central en las políticas públicas del Gobierno Nacional destinadas a promover la inclusión financiera y abordar el persistente déficit habitacional.
Andrés Farrugia, gerente general de la entidad estatal, explicó que el programa se ha diseñado para responder a las realidades laborales de los trabajadores de la construcción. Estos profesionales, a menudo enfrentan la precariedad de contratos temporales y la volatilidad en sus ingresos, elementos que históricamente han constituido obstáculos considerables en su capacidad para acceder a financiamiento tradicional. Farrugia destacó la visión innovadora del programa, afirmando: «Durante mucho tiempo, el trabajador de la construcción quedó fuera del acceso formal a la vivienda. Hoy estamos cambiando esa realidad con un producto pensado para su dinámica laboral».
Una de las características más revolucionarias de este programa es la flexibilidad de sus criterios de evaluación. Este diseño permite cubrir períodos de cesantía y ofrece herramientas que protegen el historial crediticio frente a interrupciones temporales de ingresos. Estas medidas no solo permitirán a los obreros financiar las viviendas que muchas veces construyen con sus propias manos, sino que también reforzarán el vínculo esencial entre el empleo y la estabilidad habitacional.
Desde un enfoque gubernamental, este esfuerzo se integra en un marco estratégico más amplio para dinamizar la economía y fortalecer el sector de la construcción, una industria clave para el crecimiento económico del país. Las autoridades esperan que esta iniciativa incida positivamente en la calidad de vida de miles de familias, mejorando su acceso a viviendas dignas y seguras.
La Caja de Ahorros ha reafirmado su compromiso y capacidad para implementar este programa a nivel nacional, aprovechando su vasta red de sucursales y expertise del personal. La colaboración con el Ministerio de Trabajo ha sido crucial en la concepción de una solución viable y sostenible.
Para Andrés Farrugia, el valor del programa excede el ámbito financiero, posicionándose como una herramienta de inclusión social que reconoce la significativa contribución de los trabajadores de la construcción al desarrollo del país. Esta iniciativa se alinea con los esfuerzos estatales para reducir el déficit habitacional y respalda un modelo de banca centrado en el bienestar social y el servicio público, subrayando el papel transformador de las políticas inclusivas en el tejido económico y social del país.








