La comunidad iraní en Israel sigue con atención y esperanza los recientes movimientos de protesta en Irán, impulsados por el deseo de ver el fin del régimen de los ayatolás. Estos exiliados, muchos de los cuales llegaron a Israel tras la Revolución Islámica de 1979, mantienen vivos sus lazos culturales y familiares con Irán, mientras abogan por un cambio que permita mayores libertades y una apertura democrática en su país de origen. Desde la distancia, participan activamente en campañas de sensibilización y apoyo a quienes luchan desde dentro para traer una nueva era política a la nación persa.
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