En una noche llena de sorpresas en los Premios Oscar, Adrien Brody se llevó a casa el galardón a mejor actor, consolidando su estatus en la industria cinematográfica. Sin embargo, el verdadero giro de la velada fue protagonizado por Mikey Madison, quien sorprendió al llevarse la estatuilla, superando a favoritas como Demi Moore y Karla Sofía Gascón. Esta última presenció desde el patio de butacas cómo el proyecto «Emilia Pérez» no cumplía con las expectativas, quedando en el olvido en una de las ceremonias más comentadas de los últimos años.
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