Un equipo de investigación de la Universidad de Jaén ha logrado un avance significativo en el estudio de la atmósfera empleando antenas GNSS de bajo coste como sensores atmosféricos. Estas antenas, que generalmente se utilizan para recibir señales de satélites de navegación como GPS o Galileo y determinar posiciones precisas en la Tierra, han demostrado ser igualmente eficaces para medir el vapor de agua atmosférico, indispensable en la formación de precipitaciones.
La investigación ha revelado que estas antenas económicas pueden ofrecer mediciones de geodesia comparables a las de las estaciones GNSS tradicionales, las cuales son sustancialmente más costosas y comunes en trabajos de cartografía y topografía. Este hallazgo permitiría instalar redes de antenas más densas y económicas que operen como estaciones meteorológicas, facilitando el monitoreo detallado de fenómenos climáticos localizados como lluvias extremas o periodos de sequía.
Liderado por María Selmira Garrido Carretero y con la colaboración de María Clara de Lacy Pérez de los Cobos, el estudio se basa en el análisis de las señales de satélite que son ralentizadas al atravesar la atmósfera, proceso conocido como retraso troposférico. Evaluando esta ralentización, los científicos son capaces de estimar la cantidad de vapor de agua presente en la atmósfera, ofreciendo así una nueva fuente de datos para la observación meteorológica.
Para validar la metodología, los investigadores compararon los datos obtenidos durante 18 meses de dos estaciones GNSS emplazadas en la Universidad de Jaén: una geodésica de alta precisión y una antena de bajo costo próxima a ella. Los resultados indicaron una coincidencia casi total en las mediciones, confirmando la eficacia de los dispositivos económicos como sensores atmosféricos.
Con el éxito inicial, se ha comenzado a desarrollar una red experimental denominada JAENet, compuesta por cinco estaciones GNSS de bajo coste distribuidas en la provincia de Jaén. Este proyecto busca incrementar la precisión en el monitoreo del vapor de agua y avanzar en la comprensión de su variabilidad a lo largo del año, considerando factores como la altitud y la ubicación geográfica de las estaciones.
Este estudio, financiado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía y respaldado por fondos europeos FEDER, sienta las bases para la ampliación de estas redes a otras regiones y promete tener un impacto significativo en la mejora de predicciones meteorológicas y el estudio de fenómenos climáticos.
Fuente: Junta de Andalucía.







