Tras severas críticas por convertir la Fórmula 1 en una competición «artificial», la carrera en Shanghái se destacó por su auténtico espectáculo. Mercedes logró un segundo doblete consecutivo, mientras que Kimi Antonelli se alzó con la victoria, marcando un hito histórico al convertirse en el segundo ganador más joven de la competición. Este triunfo representa la primera victoria de un italiano en dos décadas. En contraste, Max Verstappen sufrió un abandono y Fernando Alonso enfrenta dificultades con Aston Martin. Hamilton, en un resurgimiento con Ferrari, demostró su capacidad competitiva, estableciendo una emocionante batalla en pista. La elección de Antonelli, quien ahora ocupa su antiguo lugar en Mercedes, prueba ser un acierto del mentor y director Toto Wolff, desafiando las dudas iniciales sobre su juventud y capacidad.
Leer noticia completa en El Pais.



