La Diputación de Córdoba ha dado a conocer la XXX Romería de la Divina Pastora de Castil de Campo, un evento que se celebrará los días 12 y 13 de junio en el Monte y Mirador de la Torre Serbal. Esta romería se ha consolidado como una de las tradiciones más queridas y arraigadas de la zona, uniendo la devoción religiosa con la belleza del entorno rural y la convivencia entre sus habitantes.
Durante la presentación, el delegado de Cultura de la Diputación, Gabriel Duque, destacó la importancia del apoyo institucional a esta romería, invitando a todos a participar no solo por la fe que la caracteriza, sino también por las impresionantes vistas que ofrece la ermita de la Divina Pastora, situada en lo alto de una montaña en la subbética. Duque también subrayó el “valor histórico y espiritual” de esta celebración, que nació como una súplica por protección ante sequías y muertes en el municipio.
El presidente de la Entidad Local Autónoma (ELA) de Castil de Campo, Justo Muñoz, junto al presidente de la Asociación de Vecinos ‘Dos Ejidos’, Antonio Urbano, compartieron detalles sobre las diversas actividades planificadas para la romería. Aseguraron que Castil de Campos se engalanará para acoger a numerosos vecinos y visitantes que se reunirán en una celebración que es a la vez religiosa y festiva, basada en la fe, la tradición y la convivencia.
La programación comenzará el viernes 12 de junio, con la salida de la imagen de la Divina Pastora en carreta, un acto que contará con la participación de numerosos fieles que recorrerán el camino en un ambiente de alegría y profunda devoción. El sábado 13, los romeros se congregarán junto a la ermita en el Mirador de la Torre Serbal para celebrar la tradicional misa romera, un momento emotivo y muy esperado dentro de la festividad.
Tras la ceremonia religiosa, la jornada se extenderá con un ambiente de convivencia donde los asistentes podrán degustar comidas típicas de la localidad, música y platos tradicionales, entre los cuales destaca la paella preparada por las asociaciones locales. El alcalde de Castil de Campo concluyó enfatizando la hospitalidad y el sentido de hermandad que caracteriza a esta celebración, donde el intercambio de conversación y la festividad se fusionan en un evento que, sin duda, reafirma los lazos entre la comunidad y sus visitantes.
Fuente: Diputación de Córdoba.








