El Parlamento de Andalucía ha dado luz verde a la Ley de Montes de Andalucía (LEMA), propuesta por la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, con el objetivo de preparar al sector forestal para los desafíos del siglo XXI. Este nuevo marco legal sustituye a la antigua Ley Forestal de 1992, que precedía incluso a la legislación nacional establecida en 2003, y busca corregir vacíos y duplicidades que han persistido durante años.
La actualización se alinea con las directrices del Plan Forestal Andaluz 2030, que insiste en la necesidad de revisar el marco normativo forestal. Catalina García destacó que esta nueva legislación fomenta una gestión sostenible de los montes y contribuirá al desarrollo del medio rural. La norma se desarrolló tras un proceso colaborativo que involucró a diversas administraciones, entidades y la comunidad en general, obteniendo una valoración positiva del sector forestal y los actores implicados tanto por su contenido como por su espíritu de consenso.
La LEMA se organiza en siete títulos, con 144 artículos, y aborda desde la clasificación de los montes hasta la gestión y protección forestal. Entre las novedades, se moderniza la colaboración entre administraciones públicas, estableciendo el Consejo Andaluz de Política Forestal y Biodiversidad, que sustituye al anterior consejo de biodiversidad, ampliando funciones para adaptarse a los requerimientos actuales.
Un cambio significativo es la transformación del Catálogo de Montes de Andalucía en el Registro de Montes Públicos de Andalucía, estableciendo una clara distinción entre montes demaniales y patrimoniales. Además, se reconoce la figura del monte protector para terrenos privados, impulsando su conservación mediante incentivos y beneficios.
La LEMA también recupera el Fondo de Mejoras, crucial para la gestión de montes públicos, y promueve la investigación y el uso de nuevas tecnologías en la gestión forestal. Se planea crear la Red MUESTRA, que servirá como ejemplo de gestión sostenible, y un Programa de Divulgación Forestal para acercar el conocimiento a la sociedad.
Asimismo, se promueve la formación forestal y la actualización de la estrategia territorial mediante la definición de comarcas forestales. La ley incentiva la bioeconomía rural facilitando modelos de planificación, certificación forestal y simplificación administrativa, y reconoce la importancia de la ganadería extensiva en la conservación de ecosistemas y prevención de incendios.
La LEMA también aborda la gestión forestal como herramienta contra el cambio climático, regulando la reforestación y la creación de servicios ambientales, asegurando compensaciones para los titulares de terrenos forestales. Además, fomenta la prevención de incendios y mejora la competitividad industrial mediante la modernización del sector.
Finalmente, la ley potencia la cooperación público-privada, creando entidades selvícolas y estableciendo un régimen de responsabilidades para salvaguardar la integridad de los montes andaluces. Esta nueva normativa representa un paso importante hacia un futuro más sostenible para los montes de Andalucía.
Fuente: Junta de Andalucía.








