El Día Internacional de los Bosques ha marcado un hito significativo en la política ambiental de la Junta de Andalucía, que coloca la gestión forestal activa en el centro de su agenda. Aprovechando esta jornada, la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente ha destacado el valor de los montes como aliados frente al cambio climático y como una fuente esencial de oportunidades para el desarrollo rural.
Catalina García, consejera del ramo, ha presentado la iniciativa ‘Madera de Andalucía’, un programa que fusiona divulgación y planificación integral para fortalecer el sector forestal. Esta iniciativa no solo busca diagnosticar el estado del sector maderero andaluz, sino también definir acciones que doten de herramientas eficaces al sector, desarrollando además planes de formación y capacitación profesional. Uno de los objetivos es aproximar a la ciudadanía los beneficios de los aprovechamientos forestales y su repercusión positiva en la vida diaria.
La riqueza de los bosques andaluces no se limita a su biodiversidad y ecosistemas, sino que representa un patrimonio natural esencial para la conservación de la biodiversidad, la regulación hídrica y la captura de carbono. Una gestión bien orientada, fundamentada en conocimientos técnicos y científicos, es imprescindible para enfrentar los desafíos del cambio climático y caminar hacia un desarrollo equilibrado.
En este contexto, la madera emerge como un recurso estratégico que vincula la conservación ambiental con el desarrollo económico local, promoviendo actividad económica, consolidando población en el medio rural y fortaleciendo la resiliencia de los bosques andaluces. La política forestal de la Junta de Andalucía persigue un aprovechamiento ordenado de los recursos forestales, previniendo la acumulación de biomasa y los incendios y mejorando la salud de las masas forestales.
Este enfoque se inscribe en el Plan Forestal Andaluz Horizonte 2030, aprobado hace apenas unos meses, que propone líneas estratégicas por una gestión moderna y eficaz. El plan destaca la importancia de integrar los recursos forestales en una cadena de valor que apueste por la sostenibilidad ambiental y la bioeconomía.
Paralelamente, la reciente promulgación de la Ley de Montes de Andalucía marca un avance normativo, adaptando el marco legal a las transformaciones económicas y tecnológicas. Este nuevo paradigma normativo busca simplificar procedimientos administrativos, aumentar la actividad forestal y reducir las cargas para los profesionales del sector.
Catalina García también anunció que por primera vez se implementará una línea específica de subvenciones para renovar el parque de maquinaria forestal, mejorando así la competitividad del sector mediante el uso de tecnología más segura y eficiente, y con un menor impacto ambiental. Esta medida busca incrementar la productividad y apoyar la modernización del sector forestal, alineándose con los estándares de sostenibilidad europeos.
Finalmente, la campaña ‘Corta por lo sano’ pretende divulgar el valor de la madera como parte de una gestión forestal responsable, desmitificando percepciones erróneas sobre su uso. Esta iniciativa educativa busca estrechar los vínculos entre la sociedad y el medio forestal, destacando la importancia de una administración inteligente y sostenida de los recursos naturales para garantizar su pervivencia y prosperidad en el futuro.
Fuente: Junta de Andalucía.








