Desde 2010, la avispa asiática ha proliferado en varias regiones de España, particularmente en Alcañiz, Aragón. En respuesta, las autoridades locales han implementado una campaña intensiva desde marzo para frenar su expansión. Hasta ahora, las medidas han permitido capturar 62 reinas en trampas caseras a lo largo del río Guadalope. Estas trampas, hechas con botellas de plástico recicladas, utilizan cebos líquidos fermentados que atraen a las avispas. El plan, coordinado por el gobierno local y los Agentes de Protección de la Naturaleza de Aragón, busca evitar la creación de nuevos nidos, minimizando el impacto sobre otras especies como las abejas autóctonas. A pesar de que esta especie no es particularmente agresiva, una reina sola puede crear colonias de hasta 2.000 obreras, destacando la urgencia de las acciones preventivas en un clima favorable para su expansión. El sector agrícola local sigue atento a la evolución de la campaña, consciente de su impacto sobre el ecosistema y la polinización.
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