En el marco de la inauguración de la 45ª edición de Arco en Madrid, una de las ferias internacionales de arte contemporáneo más importantes, la jornada estuvo marcada por la política, tanto a nivel nacional como internacional. Pedro Sánchez respondió a la amenaza de Donald Trump de cortar relaciones comerciales con España con un contundente «No a la guerra». Mientras, Arco se desarrollaba, con la ausencia de una galerista de Dubái afectada por los recientes ataques de EE.UU. e Israel a Irán. La feria también fue escenario de reivindicaciones artísticas y políticas, centradas en la demanda de una reducción del IVA cultural, que coloca a España en desventaja en el mercado europeo. Destacaron piezas polémicas como la serie «Pan, trabajo, libertad» de Kubra Khademi, y obras de artistas como Eugenio Merino y Sergey Bratkov, quienes abordan temas de crítica social y política. Sin un tema expositivo común, la feria busca enfatizar las conversaciones sobre el futuro del arte, sin ofrecer conclusiones precisas.
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