En la reciente gala de los Oscar celebrada en el teatro Dolby de Los Ángeles, Ariana Grande, nominada a mejor actriz de reparto, hizo una notable despedida de su papel como Glinda en la película ‘Wicked’. Bajo el concepto de ‘method dressing’, la cantante y actriz lució un impresionante vestido de alta costura de Schiaparelli, color rosa y con escote corazón, diseñado por Daniel Roseberry. Este enfoque, similar al método de actuación Stanislavski, busca inmortalizar al personaje en la alfombra roja y ha sido una tendencia entre las estrellas de Hollywood, como Zendaya y Margot Robbie. Durante la ceremonia, Grande no solo deslumbró con su estilo sino que también, junto a Cynthia Erivo, inició la velada con la primera actuación de la noche.
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