Este jueves, la antigua localidad de Armero, que permaneció deshabitada desde que una avalancha la destruyera hace 40 años, volvió a llenarse de actividad al conmemorarse el aniversario de la peor tragedia natural en la historia de Colombia. Las calles del pueblo, en otro tiempo llenas de vida, fueron escenario de una celebración que evocó el pasado vibrante y próspero de Armero. Con sombrillas para protegerse del sol, la gente recorrió la calle principal mientras vendedores ofrecían sus productos, rememorando los días de abundancia que el pueblo experimentó hasta el trágico 13 de noviembre de 1985, cuando la catástrofe causó la muerte de unas 25.000 personas.
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