Cada invierno, las humedades se convierten en una preocupación habitual en los hogares, especialmente en viviendas antiguas y con mala ventilación. Un sencillo truco recomendado por expertos para detectar su origen consiste en colocar papel de aluminio en las paredes, una técnica utilizada profesionalmente durante décadas. Este método ayuda a diferenciar entre filtraciones internas y problemas de condensación al observar cómo interactúa el papel con la humedad tras 24 o 48 horas. Para aplicar esta técnica casera solo se requiere papel de aluminio, cinta adhesiva, tijeras y un paño seco. Al retirar el papel, la presencia de humedad en la cara pegada al muro indica filtraciones internas, mientras que la humedad en la parte exterior sugiere condensación, un problema que se puede manejar mejorando la ventilación. Este procedimiento no sustituye a un informe técnico, pero proporciona orientación útil para evitar errores costosos antes de emprender una reparación.
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