Después de casi 12 años de construcción, este lunes fue inaugurado oficialmente el tren interurbano México-Toluca, llamado «El Insurgente», conectando al 100% las ciudades de Ciudad de México y Toluca. Este proyecto, que arrancó durante el gobierno de Enrique Peña Nieto en 2014 con una estimación de gastos de 38,000 millones de pesos, se convirtió en un estandarte de desarrollo ferroviario bajo la administración de Andrés Manuel López Obrador. Entre desafíos técnicos y burocráticos, así como un incremento en el costo total hasta los 141,000 millones de pesos, el tren promete reducir significativamente el tiempo de desplazamiento de los usuarios hacia la capital. Claudia Sheinbaum, al frente de la inauguración, destacó la modernidad y el impacto positivo del tren en la movilidad urbana y la integración social. Con trayectos de aproximadamente 58 kilómetros en menos de 60 minutos, el tren ofrece boletos que oscilan entre 15 y 100 pesos, facilitando un nuevo corredor de conexión en la región.
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