El portaaviones más avanzado de Estados Unidos, el USS Gerald R. Ford, ha llegado al Mar Caribe en un despliegue militar sin precedentes que intensifica la tensión con Venezuela. La Administración Trump ha justificado esta maniobra como parte de la Operación Lanza del Sur, destinada a combatir el narcoterrorismo y las organizaciones criminales transnacionales. Las operaciones incluyen 12.000 militares y casi una docena de buques de la Armada, tras días de ataques a narcolanchas que, según Washington, operaban para cárteles de la droga. La oposición demócrata critica la falta de claridad de los objetivos de Trump, quien ha señalado su intención de intensificar acciones militares también por tierra. La Casa Blanca insiste en sus acusaciones contra el régimen de Nicolás Maduro de fomentar el narcotráfico, aunque no ha aportado pruebas concluyentes de tales afirmaciones.
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