Francia se encuentra en vilo tras la escalada de violencia política que culminó con la muerte del joven ultraderechista Quentin Deranque durante un enfrentamiento en Lyon. La policía ha detenido a cinco personas, vinculadas a movimientos de extrema izquierda, entre ellos Jacques-Élie Favrot, asistente de un diputado de la Francia Insumisa, lo que provocó que el líder de Reagrupación Nacional, Jordan Bardella, responsabilizara moral y políticamente a Jean-Luc Mélenchon. El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, también criticó a Mélenchon por fomentar un clima de hostilidad. La autopsia reveló que Deranque falleció por un traumatismo craneoencefálico, tras ser atacado cuando protestaba contra una conferencia en Lyon. En respuesta, Mélenchon llamó a la calma y rechazó cualquier vínculo entre su movimiento y el asesinato.
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