Durante la gestión de Nicollino Cangiamilla como coordinador de prisiones en Sonora, ocurrieron incidentes graves como la muerte de Paula Josette Arizona y la intoxicación de reos con fentanilo, generando críticas sobre su idoneidad para convertirse en magistrado del quinto circuito del estado. El colectivo feminista Ni Una Más Hermosillo intentó impugnar su candidatura, pero fracasó debido a la falta de una revisión previa por parte de los comités de evaluación del proceso electoral. Ahora, el colectivo enfrenta una denuncia por calumnias ante el INE, lo que es percibido como un intento de silenciar a quienes denuncian irregularidades en la gestión penitenciaria. Las activistas relatan un clima de hostigamiento jurídico y cuestionan el enfoque del INE, que prioriza investigar a los denunciantes en lugar de garantizar la integridad de los procesos electorales. El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio respalda al colectivo, denunciando la criminalización de las activistas por manifestar preocupaciones legítimas sobre la gestión de los candidatos.
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