Ático Escandinavo: Maestría en Separar Ambientes con Luminiscencia y Tonalidades

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Atico Escandinavo Maestria en Separar Ambientes con Luminiscencia y Tonalidades

En el mundo del diseño de interiores, una tendencia ha ido ganando terreno y enamorando a quienes buscan equilibrio y serenidad en sus hogares: el estilo escandinavo. Un ático situado en el corazón de una ciudad europea se ha erigido como el paradigma de esta corriente, demostrando el arte de zonificar espacios a través del uso estratégico del color y la luz.

Propiedad de un joven matrimonio y su hija pequeña, el ático ha sido reformado para convertirse en un refugio acogedor y funcional. La elección de colores neutros, predominando blancos y grises suaves, sirve de base, mientras que los accesorios y textiles en tonos pastel añaden un toque de color sutil. Esta paleta no solo maximiza la entrada de luz natural, a través de ventanales de gran tamaño, sino que también ofrece una sensación de amplitud y serenidad, transformando el hogar en un espacio donde la tranquilidad está siempre presente.

Uno de los aspectos más destacados de este diseño es la cuidadosa zonificación del espacio. A través del mobiliario cuidadosamente dispuesto y la selección de alfombras y paneles divisorios de cristal, se han creado diferentes áreas que mantienen una continuidad visual. En la sala de estar, un sofá modular en suaves tonos verdes invita al descanso, complementado por una mesa de café de madera clara que añade un toque acogedor y natural.

En la sección opuesta del ático, la cocina y el comedor se integran perfectamente, formando un área funcional para la vida familiar. Una lámpara de diseño escandinavo cuelga sobre la mesa del comedor, no solo como un adorno elegante, sino también delimitando esta área específica con una cálida atmósfera que invita a disfrutar de las comidas en familia.

La iluminación artificial también juega un papel crucial en el diseño. Las luces empotradas de bajo consumo se combinan con lámparas de pie y de mesa, permitiendo ajustar la intensidad de la luz para adaptarse a diferentes momentos del día. Este juego de luces no solo aporta confort, sino que también destaca cuadros y elementos decorativos valiosos para la familia, ensalzando la estética visual del hogar.

Además, la conexión con la naturaleza se refleja en la incorporación de elementos naturales. Las plantas ubicadas en varias áreas no solo añaden vida y color, sino que también purifican el aire del interior, mientras que los muebles de madera sin tratar subrayan la filosofía escandinava de armonía con la naturaleza.

En una era donde la vida urbana puede ser acelerada y abrumadora, este ático se erige como un santuario de paz y serenidad, invitando a quienes lo habitan a desconectar y disfrutar del presente. El diseño del ático, que combina magistralmente funcionalidad y estética, deja claro que el estilo escandinavo es más que una moda pasajera. Al lograr un delicado equilibrio entre espacio y luz, revela su potencial como un estilo de vida que promueve el bienestar y mejora la calidad de vida de sus residentes.

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