En enero de 2025, el coste de las viviendas experimentará un aumento sin precedentes del 20,5%, constituyendo la mayor subida registrada en las últimas dos décadas. Este incremento se produce en un contexto de recuperación económica y demanda creciente en el mercado inmobiliario, impulsado por factores como la escasez de suelo urbanizable y el encarecimiento de materiales de construcción. El alza de precios genera preocupación entre potenciales compradores y expertos del sector, quienes advierten sobre las posibles consecuencias negativas para la accesibilidad de la vivienda y el impacto en sectores relacionados.
Leer noticia completa en El Mundo.




