El número de mujeres empleadas en Investigación y Desarrollo (I+D) en Andalucía ha experimentado un significativo incremento del 30,8% entre 2018 y 2024, alcanzando un total de 14.214 trabajadoras a jornada completa en este sector para el último año del periodo analizado. Estos datos forman parte del informe ‘Mujeres en el Sistema Andaluz del Conocimiento 2026’, desarrollado por la Agencia para la Calidad Científica y Universitaria de Andalucía (ACCUA), que está bajo la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación. La publicación coincide con el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, celebrado el 11 de febrero, y estudia el rol de las mujeres en el ámbito de la I+D+I en la región.
Dentro del personal femenino que contribuye a la I+D andaluza destaca el grupo de investigadoras, que suman 8.417, en comparación con 5.797 auxiliares y técnicas. Desde 2018, el número de mujeres en este campo se ha incrementado en 4.167 personas.
Los sectores con mayor presencia femenina en I+D incluyen la enseñanza superior, administración pública, y el privado, con aumentos importantes en los dos primeros. La enseñanza superior, principalmente las universidades, ha registrado un incremento del 45%, ascendiendo de 5.094 a 7.388 empleadas. Por su parte, los centros de investigación públicos han incrementado su plantilla femenina en un 44,6%, de 2.618 a 3.784 mujeres. En ambos sectores, Andalucía presenta mejores cifras que el promedio nacional, que reporta crecimientos del 37,6% y 33%, respectivamente. El sector empresarial privado también muestra un avance del 30,1%, aumentando de 2.317 a 3.015 mujeres.
Pese a los progresos, las disparidades por género persisten, aunque la presencia de investigadoras en el sector público se acerca a la paridad, representando el 46,8% y 50,3% en enseñanza superior y centros públicos, respectivamente. La proporción de mujeres en investigación privada es de apenas el 27,5%.
El informe también resalta que los grupos de investigación liderados por mujeres han crecido un 34,43% entre 2018 y 2025, alcanzando 851 grupos, una notoria evolución desde los 633 existentes al inicio de la serie temporal. Sin embargo, las mujeres investigadoras principales constituyen solo el 33,06% del total, indicando una notable subrepresentación en altas posiciones de investigación.
En cuanto al desarrollo profesional de las mujeres en investigación, se observa una disminución de su presencia en escalones superiores, reflejado en gráficos tijera. Aunque en categorías iniciales como contratos predoctorales y puestos posdoctorales las mujeres superan a sus pares masculinos, en posiciones avanzadas como el profesorado universitario y catedráticos, solo el 46% corresponden a mujeres. Esta brecha es más aguda entre los catedráticos de universidad, donde tan solo un 27% son mujeres.
A pesar de estos retos, Andalucía reporta progresos en el aspecto del «techo de cristal». Este índice, que mide el acceso de las mujeres a posiciones altas, ha mejorado de 1,69 a 1,54 entre 2018-2019 y 2024-2025, acercándose más a la paridad.
En términos de gestión de la I+D, persisten las desigualdades de género en roles directivos universitarios, equilibrio que se rompe en institutos universitarios y rectorados, con solo un 29,9% y 11,1% de representación femenina, respectivamente. A nivel de órganos de gobierno universitario en Andalucía, el 42% son mujeres, superando la media nacional en consejos de gobierno y sociales. Todas las universidades andaluzas cuentan con un plan de igualdad de género, subrayando un compromiso claro hacia la paridad.
Fuente: Junta de Andalucía.








