El mercado inmobiliario español ha finalizado 2025 marcando un hito significativo en el sector de la vivienda de segunda mano. Con un ascenso en los precios que ha alcanzado un promedio de 2.427 euros por metro cuadrado, el año cerró con un incremento del 0,25% respecto al mes anterior, reflejando una tendencia alcista persistente a lo largo de todo el año.
El informe anual de precios elaborado por pisos.com revela un crecimiento interanual del 3,52%, evidenciando aumentos trimestrales del 0,54% y 0,89% respecto al semestre anterior. Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, puntualiza que esta tendencia no es homogénea en todo el país. La demanda elevada y la escasez de oferta, particularmente en zonas estratégicas, están impulsando los costos. Las propiedades económicas desaparecen rápidamente, siendo sustituidas por inmuebles de mayores precios o menor atractivo, lo que contribuye al aumento del precio medio.
El fenómeno es potenciado por la expectativa de revalorización futura entre los compradores, quienes están apostando por mercados con buenas conexiones y atractivo turístico. Esta actitud mantiene viva la demanda, pese a ciertas señales de desaceleración económica. Según Font, este escenario favorece a aquellos con mayor capacidad adquisitiva y flexibilidad, mientras que los compradores con menos recursos enfrentan crecientes dificultades para acceder a la propiedad, viéndose forzados a alquilar o a explorar opciones en áreas menos cotizadas.
Madrid lidera las alzas anuales con un aumento del 6,68%, seguido por Navarra y Baleares. En el otro extremo, extremas caídas de precios se dieron en Extremadura, Castilla y León, y Aragón. La comunidad más costosa resulta ser Baleares, con 5.125 euros por metro cuadrado, en contraste con Extremadura, que es la más barata.
A nivel provincial, Madrid, Vizcaya y Navarra muestran los incrementos más marcados, mientras que Huesca, Zamora y Lugo destacan por su descenso. En cuanto a las capitales provinciales, Toledo, Teruel y Ciudad Real experimentan las principales subidas, opuestas a las reducciones observadas en Valladolid, Girona y Santa Cruz de Tenerife.
Particularmente en Madrid, el distrito de Retiro encabeza los precios con 9.842 euros por metro cuadrado, siendo Villaverde el más económico. Barcelona no se queda atrás, con L’Eixample marcando el mayor costo y Nou Barris el más accesible.
En el ámbito municipal, las localidades de Villena, Arnedo y Trujillo resaltan por los aumentos en los precios, contrastando con Allariz, Moguer y Toro, que experimentan las caídas más drásticas. Formentera se alza como el municipio con el precio por metro cuadrado más elevado, superando los de Madrid y Barcelona, mientras que Albalate del Arzobispo en Teruel resulta ser la localidad más asequible de todo el país.
Este panorama confirma la polarización del mercado inmobiliario español, donde determinadas zonas concentran tanto el interés de inversores como el encarecimiento de la vivienda, dejando entrever un desafío continuo para quienes buscan hacerse con una propiedad en el país.








