La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) ha advertido que el aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en los cigarros ha impulsado el contrabando en México, perjudicando al comercio formal y beneficiando a los mercados ilegales. Las cajetillas de cigarros legales superan los 100 pesos tras el incremento, mientras que las de contrabando cuestan alrededor de 75 pesos. Según Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Anpec, el 30% de los cigarros vendidos en el país son ilegales. Estos productos, sin control de calidad y fácilmente adquiribles por menores, representan un riesgo para la salud. El Gobierno ha implementado medidas fiscales para combatir el contrabando, pero la Anpec señala que podrían afectar a los pequeños comerciantes que sin saberlo venden productos ilegales. Las sanciones incluyen penas de nueve años de prisión y multas significativas. La Anpec insta a los comerciantes a asegurar la legalidad de sus productos.
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