Alrededor de 3.500 personas continúan acampadas en los alrededores del embalse del Cenajo, participando en un festival anual que se celebra de manera ilegal. A pesar de las advertencias de las autoridades locales sobre la falta de permisos y los posibles riesgos para la seguridad y el medio ambiente, el evento sigue atrayendo a un gran número de asistentes. Las autoridades están evaluando la situación para determinar las acciones necesarias a fin de garantizar el cumplimiento de las normas y la protección de la zona.
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