Rosa Montero, presidenta del jurado, ha defendido enérgicamente la importancia de la convocatoria literaria destacando el atractivo del premio monetario: «Sin el millón, no estaríais aquí», afirmó, subrayando que este incentivo económico es clave para atraer interés y participación. Además, Montero hizo hincapié en la necesidad de que el valor literario del premio esté a la par con su cuantía económica, sugiriendo que la calidad de las obras galardonadas debe corresponder al prestigio que otorga el significativo monto ofrecido.
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