La Unidad de Lipedema de la Clínica Fontana en Valencia continúa ampliando su enfoque integral para abordar una enfermedad crónica que afecta principalmente a mujeres, la cual se caracteriza por una acumulación desproporcionada de grasa en las piernas y los brazos. La clínica ha implementado protocolos multidisciplinares diseñados para mejorar la calidad de vida de las pacientes, ofreciendo un itinerario asistencial que incluye desde la evaluación clínica hasta el tratamiento conservador y la preparación pre y postquirúrgica.
El lipedema, que se suele manifestar con síntomas como dolor, inflamación y limitación funcional, a menudo es mal diagnosticado o confundido con otras afecciones, lo que lleva a tratamientos inadecuados. Para abordar este problema, la unidad plantea una evaluación exhaustiva que no se limita a una exploración inicial, sino que busca orientar a las pacientes con información clara sobre las opciones de tratamiento disponibles.
En la primera etapa de la valoración, generalmente a cargo del Dr. Hugo Esteban, se realiza un diagnóstico clínico completo, escuchando a la paciente y comprendiendo la evolución de su enfermedad. Esta consulta inicial, ofrecida sin costo alguno, facilita el acceso a la información clínica, ayudando a las mujeres que sospechan tener lipedema a entender su situación sin basarse únicamente en diagnósticos previos.
Un elemento crucial del proceso diagnóstico es la evaluación vascular avanzada, liderada por el Dr. Ignacio Sánchez Nevárez. Utilizando tecnología de eco Doppler, esta consulta busca confirmar el diagnóstico y asegurar el éxito de cualquier intervención quirúrgica que se considere necesaria. Es obligatoria para aquellas pacientes que optan por un tratamiento quirúrgico, garantizando que cada paso del proceso se fundamenta en un análisis detallado y completo.
La atención de la unidad es eminentemente multidisciplinar. Profesionales en nutrición y fisioterapia colaboran para crear planes terapéuticos personalizados y coordinados, combinando el tratamiento conservador con la preparación estructurada para procedimientos quirúrgicos. Este enfoque no solo se centra en los procedimientos médicos en sí, sino que también promueve la educación sanitaria y el bienestar general de las pacientes.
El componente humano, enfatizado por Carmen de Barutell, responsable de Atención al Paciente, es igualmente importante. La unidad se compromete a proporcionar un trato personalizado, asegurando que las pacientes reciban información clara y apoyo emocional desde el primer contacto. Este acompañamiento puede ser crucial para manejar el impacto que el lipedema tiene en la vida cotidiana, desde la gestión de los síntomas físicos hasta el afrontamiento emocional y psicológico.
Finalmente, para aquellas mujeres que sospechen de un posible lipedema, la unidad recomienda solicitar una valoración especializada, ya que un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado pueden marcar una diferencia significativa en su calidad de vida. Aunque cada caso requiere una evaluación clínica individual, la estructura de atención especializada de la clínica ofrece un camino claro y coherente que puede ayudar a reducir los tiempos de diagnóstico y mejorar los resultados para las pacientes.








